La charla y el póker
Hay reglas muy claras entre la mesa y el póker. Cuando los jugadores se inician, tienen menos prejuicios y muchas veces hablan sin parar, en ocasiones delatando sus jugadas.
Sí, hablar en la mesa de póker con los rivales tiene dos poker ventajas básicas: conocer mejor su psicología del juego e incluso adelantarte a alguna posible mano de los contrincantes en algún momento del juego de póker. Sin embargo, como ya se mencionó anteriormente, se corre el peligro de dar demasiada información a los rivales que después será usada en tu contra.
A veces es complicado, pero cuando se juega en serio, debes pensar que tus rivales son eso: rivales en una competencia y no amigos en un bar. Un jugador experimentado sabe cuándo, cómo y de qué hablar para después capitalizarlo a su favor. Pero si eres nuevo jugando al póker, lo mejor es apostar, observar y no hablar. Después de un tiempo podrás adquirir las habilidades necesarias para entender la dinámica de las palabras en la mesa.
Una regla es que no se debe charlar con los jugadores que sabes que son los más experimentados en el póker: ellos buscan la manera de sacarte más información y anticiparse a tus estrategias de juego. Por supuesto, hay momentos apropiados para hablar, pero no siempre. Elige el momento apropiado para hablar. Por ejemplo, si hay un rival que no para de mirarte y observa cuidadosamente tu jugada, no hables de nada. Coloca tu mirada en un punto fijo de la mesa y guarda silencio.
Como dice Sabina, hay mentiras piadosas. Cuando te refieras a tus aprender poker jugadas nunca digas la verdad, en el juego de póker se vale mentir porque es parte de la estrategia: todo vale.



